En febrero de 2014, Mt. Gox se desconectó y reveló pérdidas asombrosas: aproximadamente 850,000 BTC, incluyendo fondos de clientes y las propias reservas del exchange. El incidente aniquiló cientos de millones en valor en aquel momento y expuso vulnerabilidades críticas en la infraestructura de custodia temprana. Un atacante o serie de atacantes dreó sistemáticamente la plataforma basada en Tokio durante meses o años, dejando una cicatriz permanente en la credibilidad institucional del bitcoin durante sus años formativos.
Las direcciones rastreadas asociadas con el robo de Mt. Gox contienen porciones del bitcoin robado, muchas de las cuales han permanecido inactivas o se han movido ocasionalmente desde 2014. La atribución proviene del análisis forense de la cadena de bloques correlacionando patrones de transacciones con la cronología del robo y revelaciones posteriores. Estos activos permanecieron bajo autocustodia hasta que los procedimientos de insolvencia de la plataforma en años recientes los trasladaron a carteras de recuperación controladas.
Las direcciones verificadas en esta página preservan registros de activos robados durante el colapso operacional del exchange. La inmutabilidad de la cadena de bloques significa que cada movimiento deja un rastro permanente. La mayoría de la inactividad refleja cautela del atacante, miedo a ser rastreado o pérdida de acceso a claves privadas. El período 2014-2019 vio prácticamente cero salidas de muchas direcciones.